Benchmarking: qué es, tipos, cómo es el proceso y ejemplos de empresas

En el mundo de las empresas, es completamente normal que unas se fijen en cómo lo hacen las demás. Esta es una práctica que no se lleva a cabo con el objetivo de imitar, sino de aprender para mejorar, y es conocida como benchmarking.

A continuación te contamos en qué consiste el benchmarking, te explicamos los tipos que existen, y hablaremos de algunos de los principales ejemplos que se dan en el mundo empresarial.

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¿Qué es el Benchmarking?

El benchmarking es un proceso que utilizan muchas empresas con el objetivo de optimizar su propio funcionamiento, y que consiste en fijarse en cómo trabajan determinados aspectos otras compañías, sean competidoras o no.

Aunque pueda parecerlo, no se trata de «copiar» a otras empresas, sino de aprender de cómo lo hacen estas y adaptar ese modelo a la propia corporación. Es decir, la idea es adaptar a la propia empresa aquellas características de otra que se piense que pueden funcionar.

Ejemplos de Benchmarking

Para comprender mejor en qué consiste el benchmarking, veamos algunos de los ejemplos más importantes de empresas que han utilizado esta estrategia:

Starbucks y Toyota

Starbucks, la famosa empresa de cafeterías, decidió estudiar una empresa que no guardara relación alguna con su sector, pero que tuviera un proceso de producción que fuera un ejemplo a seguir. Y decidieron escoger a Toyota, lo que les sirvió para darse cuenta de que buena parte del tiempo se perdía a la hora de preparar el café.

Ello se debía a la forma de trabajar en la compañía, ya que los trabajadores tardaban mucho en elegir ingredientes o agacharse. Por ello hicieron un plan de mejora con un nuevo diseño, gracias al cual comenzaron a ahorrar 8 segundos en un proceso que les llevaba 45.

McDonald’s y Burger King

Estas dos grandes empresas de comida rápida estadounidenses son uno de los ejemplos más claros de benchmarking. Sus estrategias resultan de lo más curiosas, porque las dos tienen quioscos digitales en sus locales, ambas reparten a domicilio, y también comparten el hecho de ofrecer un menú infantil que lleva un juguete.

Pero hay más, ya que aunque en un principio McDonald’s se resistió a rellenar las bebidas de manera gratuita, finalmente terminó por adoptar una medida que llevaba tiempo aplicándose en Burguer King. Además, las dos comparten su apuesta por dar una imagen saludable, entre otros aspectos en común.

Samsung y Apple

Ambas empresas de telefonía móvil son otro ejemplo famoso de benchmarking. Apple fue la primera en lanzar al mercado el smartphone con elementos de GPS, ordenador y reproductor multimedia. Desde aquel momento, Samsung ha hecho todo lo que ha estado en su mano para superar a su competidor.

Por otro lado, desde que Apple sacó al mercado el iPhone X en 2017, han sido muchas las empresas chinas que adoptaron algunas de sus características en sus propios dispositivos.

Coca Cola y Pepsi

Hablamos en este caso de otros dos gigantes dentro de su industria, que en su día protagonizaron un anuncio de Pepsi consistente en una cata a ciegas de las dos bebidas. La conclusión era que los consumidores preferían su producto a la Coca Cola.

En ese momento, Coca Cola lanzó New Coke, que a resultas supuso un auténtico fracaso comercial. Algo que no hizo más que favorecer a Pepsi. Y es que aunque la primera siempre se ha vendido bien, Pepsi ofrece una mayor variedad de productos, y a precios más baratos.

Xerox y Fuji – Xerox

La primera compañía que se sirvió del benchmarking fue Xerox Corporation. En los comienzos de los ochenta, otras empresas como Ricoh, Canon o Minolta surgieron en la industria norteamericana de las fotocopias y la gestión de la impresión, con precios más económicos que Xerox.

Pues bien, esta última tomó la decisión de estudiar distintos procesos, métodos, materiales y productos de su afiliada Fuji – Xerox. Gracias a lo cual comprobaron que había un importante retraso en todas las áreas que se habían analizado, y pudieron plantear nuevos objetivos y estrategias.

Mahou San Miguel y 20 empresas de gran consumo españolas

Mahou consiguió ser reconocida como la mejor empresa en logística y distribución en el estudio Benchmarking Supply Chain 2019. Los procesos y estrategias seguidos en esta compañía fueron comparados con 20 empresas importantes en el ámbito del gran consumo en España.

Tipos de benchmarking

Existen distintas formas de hacer benchmarking, que te explicamos a continuación:

Benchmarking competitivo

Consiste en medir los productos, servicios etc. de las empresas de la competencia para compararlos con los propios, y así comprobar en qué aspectos se pueden mejorar.

Tiene la dificultad de que al ser empresas del mismo sector, no se puede contar con su colaboración para realizar el proceso. Lo cual requiere invertir en recursos para la recopilación de datos, suponiendo esto un importante coste económico.

Benchmarking interno

Se realiza dentro de la propia empresa, y suelen hacerlo grandes compañías en las que existen varios departamentos, o en grupos empresariales. En este caso, lo que se hace es identificar un departamento o área que constituya un ejemplo a seguir por los resultados conseguidos, para así hacer benchmark con el resto de departamentos de la empresa.

Este tipo de benchmarking es más fácil de hacer dentro de empresas que tienen un cierto volumen, y no requiere tantos recursos como el benchmark competitivo.

Benchmarking  funcional

A través del benckmarking funcional se detectan las buenas prácticas de una empresa que funciona especialmente bien dentro del área que se desea mejorar. No se requiere que se trate de una empresa de la competencia, o perteneciente al mismo sector.

El benchmarking funcional es bastante fructífero, ya que al no hacerse respecto compañías competidoras, no suelen encontrarse problemas para conseguir su colaboración.

Etapas de benchmarking

A la hora de diseñar un proceso de benchmarking, es importante seguir las siguientes fases:

Etapa 1. Planificación

Consiste en preparar la investigación que se va a hacer, reflexionando sobre tres aspectos:

  • Qué se va a medir.
  • A quién se va a medir.
  • Cómo se va a medir.

Etapa 2. Recopilación de datos

A la hora de hacer benchmarking es fundamental recopilar datos de diferentes fuentes, que pueden ser internas, investigaciones propias, asociaciones profesionales, etc.

Etapa 3. Análisis

Tras recopilar la información necesaria, hay que analizar los aspectos que causan diferencias dentro de la propia empresa y las demás que se han estudiado, para detectar en qué puntos se puede mejorar y proponer mejoras viables.

Etapa 4. Acción

Una vez que se ha analizado la información, y se han seleccionado las posibles mejoras, es momento de comenzar a realizarlas. Para ello hay que tener en cuenta los aspectos en los que otras empresas son mejores, y tratar de adaptarlos a la propia compañía.

Etapa 5. Seguimiento

Finalmente hay que realizar un informe que refleje toda la información a destacar en el proceso de benchmarking. De este modo se podrán utilizar esos datos en futuros proyectos, para que se convierta en un ejercicio de mejora continuada en el tiempo.

Ahora ya sabes en qué consiste el benchmarking y cuáles son las formas de aplicarlo. Ya solo te queda ponerte manos a la obra e inspirarte en otras empresas para mejorar la tuya.